Obispos colombianos llaman a enfrentar problemáticas y construir un país justo y en paz
Viernes, 10 de Febrero de 2012 00:44

(CEC). Los obispos católicos de Colombia, reunidos en su Asamblea Plenaria del 6 al 10 de febrero de 2012, hicieron un llamado a enfrentar situaciones como la corrupción, el narcotráfico y las infracciones al Derecho Internacional Humanitario, al tiempo que invitan a todos a participar “en la construcción de un país justo y en paz”.

En el mensaje final de la Asamblea, los prelados ven esperanzados las reformas e iniciativas legislativas “que tienden a proteger los derechos humanos y en particular a garantizar la reparación a las víctimas y la restitución de tierras. Se ha abierto un proceso histórico de reconocimiento de las víctimas que es fundamental para la reconciliación y la paz”.

“La puesta en marcha de las leyes que se han aprobado con esta finalidad representa un reto histórico para el país y requiere la solidaridad de toda la población y particularmente la decisión de las autoridades locales y regionales recién elegidas para poner fin a la cadena histórica de despojo”, aseguran.
De igual manera, ven con preocupación “los altísimos costos en vidas y la situación humanitaria intolerable que se deriva de las incursiones terroristas de los grupos al margen de la ley que constituyen graves infracciones del Derecho Internacional Humanitario”.
Por eso hacen un llamado para que los alzados en armas cesen toda violencia, respeten las normas universales de protección de la persona humana y en especial de la población civil, liberen a todas las personas secuestradas “y den muestras creíbles de querer iniciar procesos de negociación” que permitan poner fin al conflicto armado y ambientar condiciones de paz en Colombia.
Los miembros del Episcopado destacan como persiste en muchas regiones “la percepción de relaciones entre las autoridades locales y la criminalidad organizada”, a la vez que piden a los ciudadanos denunciar todo tipo de corrupción y velar para que los recursos destinados al bien común sean utilizados con plena transparencia.
Solicitan una “reflexión de fondo” sobre el narcotráfico y problemáticas asociadas como el microtráfico y el consumo de sustancias estupefacientes, así como “una política que responda adecuadamente a cada una de ellas, con programas integrales de prevención que muestren alternativas y que lleguen hasta las causas de la dependencia misma”.
Plantean la necesidad de que “se desmantelen los grandes carteles de la droga que provocan una proporción importante de la violencia que vive nuestro país y que han contribuido a acrecentar la inequidad existente y ha sumergido en la miseria material y moral a miles de colombianos”.
Expresan su preocupación por el surgimiento de “una cultura del egoísmo y del hedonismo” que pone en juicio los valores fundamentales del respeto y la promoción de la vida, la centralidad de la familia y la búsqueda del bien común.
Finalmente reafirman el carácter sagrado e inviolable de la vida, e invitan a los ciudadanos y a las autoridades a tomar decisiones y encaminar todos los esfuerzos a derrotar la injusticia, la exclusión, la marginación, para alcanzar “un fortalecimiento de la democracia que construya instituciones transparentes, en la búsqueda permanente de la verdad y la reconciliación”.
 

Enlaces de interés

  • C.E.C. Conferencia Episcopal de Colombia. 

    Visitar

  • Vaticano La Santa Sede. 

    Visitar

  • U.C.P. Universidad Católica de Pereira. 

    Visitar